Páginas de las Historias

06 mayo, 2009

Carta a Un príncipe.

Apareció de repente, con disfraz de Robin Hood y sin invitación.
Se acercó sin cazar animales, ni mostrarse fuerte, simplemente su compendio de letras fueron su carta de presentación.
Cuando miré sus ojos, mi destino ya era diferente, pero no se quedó conmigo. Sólo me dejó su dolor y esas letras, escritas como si hubiera atrapado al viento.
Como si el miedo a la oscuridad fuese reduciéndose por la entrada de luz que irradiaba a cada frase por mí pronunciada y que de mí boca caían pequeños trozos de ayuda para mi frágil corazón.
Intenté buscarlo, pero a pesar de visitar cada rincón del castillo, no logré encontrarle ni el menor rastro.
Alguien, ante mi búsqueda desesperada, me dijo quien eras: Príncipe de desiertos indescifrables y que sólo conocía tu apellido.
Desde ese entonces, algunas noches aparecen en mi balcón notas de letras escritas en rojo, y pensé que eran sólo esporádicas, pero su contenido duró mucho más en mi corazón y espero que esto no sea lo único que escriba sobre él.
19 de septiembre de 2005.







Querida Denise,
tu historia sobre los príncipes
tiene demasiado tiempo.
¿Aún así estas segura de que existen?
Otro pequeño paréntesis, de todas formas.

2 historia(s) relacionada(s):

Pät dijo...

Hay "Denise" cuando aprendera que los principes no existen...

Alex dijo...

Chales. Los hombres no tenemos la culpa de que nos vean como príncipes. ¡Somos hombres por DIOS! Y ya sabes lo que dice el chiste: Dios nos creó primero porque de los errores se aprende.

No idealicen solo disfruten ¿Es mucho pedir?

Concuerdo contigo Lenna: Pinches viejas jajajajajaja.

P.D.
Prende tu modo COOL!!!